No diseño casas para que se vean bien. Diseño hogares para que se vivan bien
Para mí, el interiorismo empieza mucho antes de elegir acabados.
Empieza por entender la vivienda en su conjunto: su distribución, sus recorridos, sus proporciones, la luz, las instalaciones y las posibilidades que ofrece el espacio.
A veces la solución es redistribuir completamente una planta, abrir una cocina, cambiar un baño o conectar dos estancias. Otras veces, descubrir que no hace falta hacerlo todo.
Y siempre, entender a las personas que van a vivir allí: cómo viven, qué necesitan y qué quieren conseguir de su casa.